El Manchester United no planea nombrar un entrenador interino si decide destituir a Michael Carrick en las próximas semanas, según informaciones de la cadena. La posición de Carrick se ha vuelto más frágil tras ganar solo uno de sus últimos 10 partidos al frente del equipo.
Dentro de la directiva del club aún hay respaldo para Carrick, pero también persiste la preocupación de que cambiar de entrenador no garantice una mejora en los resultados.
La victoria en la Liga de Campeones ante la Roma el martes por la noche ha dado un respiro y ha reforzado la confianza tanto en el vestuario como en el consejo directivo. Fue su primer triunfo en 10 partidos en todas las competiciones.
Sin embargo, existe la conciencia de que un solo triunfo no basta para dar un giro a la temporada. El United sigue en el 17.º lugar de la Premier League, apenas fuera de la zona de descenso por diferencia de goles. Además, el partido ante la Roma fue caótico. El equipo remontó un marcador de 2-0 en contra, pero fue necesario un penal de Bruno Fernandes, repetido tras una revisión, para cambiar el rumbo del encuentro. Los dirigentes del club siguen con dudas sobre la dirección del equipo y su falta de regularidad.
Carrick recibió el puesto de primer entrenador con un contrato de dos años en mayo, tras un brillante paso como entrenador interino que permitió al club clasificarse a la Liga de Campeones. Muchos aficionados del United pidieron que el exmediocampista del club recibiera el cargo de forma permanente.
Opciones en la mesa
Aun así, la directiva fue cuidadosa y realizó un proceso de evaluación minucioso con otros candidatos antes de elegir a Carrick. Se cree que el club no querría repetir ese proceso con un entrenador interino, ya que busca una estrategia a largo plazo para el puesto más importante de su área deportiva.
Jason Wilcox y Omar Berrada, responsables de las operaciones futbolísticas del United, siguen considerando otras opciones en caso de que consideren necesario un cambio. La pausa por las selecciones de la próxima semana será una oportunidad para descansar y reevaluar la situación. Se percibe que el partido del domingo ante el Aston Villa en Old Trafford será clave para el futuro de Carrick.
El rival del domingo acaba de anunciar que está cerca de acordar un nuevo contrato a largo plazo con Unai Emery, así como una estrategia de largo plazo en la que el técnico español y su cuerpo técnico ocupan un lugar central. Esta noticia supone un golpe para el United.
Emery figuraba entre los principales objetivos del United para el futuro, por la admiración que genera su trabajo, que le ha permitido clasificar al Villa dos veces a la Liga de Campeones y conquistar en mayo la Liga Europa, el primer título europeo del club en más de cuatro décadas. Sin embargo, siempre se supo que sería difícil y costoso sacarlo de Villa Park, sobre todo a mitad de temporada, y los propietarios del Villa han dejado claro que no tiene intención de irse.
Por ello, la directiva del United se ha mantenido abierta a otras opciones, y Julian Nagelsmann, Fabian Hurzeler y Eddie Howe aparecen entre los nombres más considerados.
Hasta ahora, el United no ha hablado directamente con ningún otro entrenador, pues se percibe que no hay una vacante actual. La opción preferida por todas las partes es que los resultados mejoren y que Carrick siga al frente del equipo.